El 30 de septiembre de 2026, Legal Advocates for Safe Science & Technology (LASST) presentó una demanda contra OpenAI ante el Tribunal Superior del condado de San Francisco por el ataque contra Hugging Face ocurrido en julio. La organización sostiene que agentes de OpenAI robaron credenciales, subieron archivos maliciosos y tomaron el control de partes de los sistemas internos de la plataforma.
LASST acusa a OpenAI de infringir la Comprehensive Computer Data Access and Fraud Act de California, que prohíbe acceder sin autorización a sistemas informáticos, y la Unfair Competition Law. La organización afirma que el hecho de que el ataque fuera ejecutado por agentes de IA no exime a la empresa de responsabilidad.
La demanda solicita una orden judicial que impida a los agentes de OpenAI acceder sin permiso a sistemas de terceros y que prohíba a la compañía mantener prácticas de desarrollo de IA que puedan causar daños graves al público. LASST no reclama indemnizaciones compensatorias ni punitivas, aunque sí el pago de los honorarios legales.
OpenAI calificó la demanda de «completamente carente de fundamento». La empresa afirmó que el incidente fue grave, publicó un informe técnico, ralentizó el desarrollo de sus sistemas y retrasó el lanzamiento de un modelo que no cumplía sus estándares de seguridad.
LASST sostiene que la respuesta voluntaria de OpenAI no es suficiente. La organización afirma que desvió recursos de sus programas habituales para informar a reguladores y al público sobre el ataque, y que dedicó decenas de horas de trabajo a contrarrestar las prácticas que considera inseguras.
La demanda también afirma que OpenAI reanudó rápidamente el entrenamiento y las evaluaciones tras el ataque y otros incidentes de seguridad. El escrito pide impedir que la empresa acceda, directamente o mediante agentes de IA, a ordenadores y redes sin autorización, además de prohibir prácticas comerciales que amenacen con causar daños graves al público.
Fuente: Ars Technica.