El 2 de octubre de 2026, Estados Unidos arrestó a Greg Lui, CEO de Earthmade Computer, acusado de participar en el desvío ilegal hacia China de servidores con chips Nvidia sujetos a controles de exportación. El Departamento de Justicia sostiene que utilizó documentación falsa para ocultar el destino final de envíos valorados en más de 300 millones de dólares.
Según la acusación del FBI, Lui habría coordinado el uso de empresas de transporte en países del sur de Asia, entre ellos Malasia y Singapur, para enviar a China servidores equipados con GPU Nvidia A100 y H100. La operación habría comenzado en octubre de 2023 y continuado hasta agosto de 2026.
Entre las pruebas citadas por el Departamento de Justicia figuran correos electrónicos y registros bancarios. En un envío, 27 servidores fueron declarados como destinados a Malasia, aunque un cómplice habría informado a un funcionario malasio de que habían sido enviados a China. Otro cargamento de 92 servidores habría pasado por Singapur, Malasia y Hong Kong antes de llegar a una empresa china con sede en Hangzhou.
La acusación también señala que Lui presentó documentos fraudulentos para un pedido de 100 servidores con GPU H100 valorados en más de 22 millones de dólares. En 2024, su empresa habría recibido más de 176 millones de dólares relacionados con la operación, según los fiscales.
Lui afronta tres cargos por conspiración para infringir la Export Control Reform Act y las Export Administration Regulations, además de delitos federales de contrabando y blanqueo de capitales. Si es declarado culpable, podría recibir hasta 20 años de prisión por los cargos de conspiración o blanqueo, y hasta 10 años por el de contrabando.
Nvidia declaró que la cantidad de productos de la compañía presuntamente desviados a China representa menos del 0,5% de sus productos. La empresa también ha rechazado que pudiera haber detenido algunos de los envíos señalados por las autoridades y sostiene que las empresas estadounidenses cumplen la legislación vigente.
La detención se produce mientras Nvidia afronta un escrutinio creciente sobre sus controles de cumplimiento. Autoridades y expertos citados por Bloomberg sospechan que existe un mercado clandestino de chips de IA más amplio de lo reflejado en los casos conocidos, con operaciones a través de instalaciones en Tailandia, Malasia y Singapur.
Fuente: Ars Technica.