El 28 de septiembre de 2026, Microsoft seguía sin comprometerse con una propuesta de We Make Indiana para que contribuya de forma vinculante a las necesidades de la comunidad cercana a su centro de datos de Granger, en el condado de St. Joseph, Indiana.
El grupo, integrado por unas 25 congregaciones y organizaciones comunitarias, pidió a Microsoft negociar un acuerdo que destinara cada año al condado una parte de los costes del centro de datos. El fondo serviría para abordar impactos sociales y ambientales, con supervisión de un consejo independiente.
We Make Indiana estudió inicialmente solicitar entre el 1% y el 2% de los costes. Según sus cálculos, una aportación del 1% podría sumar aproximadamente entre 30 y 40 millones de dólares anuales a programas comunitarios. La propuesta final pidió a Microsoft que evaluara qué porcentaje sería justo e incluyó exigencias sobre consumo de agua y energía, calidad del aire, sostenibilidad y protección de los trabajadores.
El grupo afirma que Microsoft solo ha aprobado donaciones puntuales a organizaciones sin ánimo de lucro por un máximo conjunto de un millón de dólares. Considera que esa cantidad no guarda proporción con los beneficios fiscales que la compañía obtiene ni con los problemas de salud, cuidado infantil, atención a mayores, transporte y vivienda asequible de la zona.
Un portavoz de Microsoft describió la propuesta como una parte importante del proceso de escucha comunitaria de la empresa, pero señaló que todavía es demasiado pronto para hablar de ella. La compañía ha defendido durante el año su intención de ser un “buen vecino” en las comunidades donde instala centros de datos.
La información procede de Ars Technica.
Fuente: Ars Technica