Reflection AI presentó el 5 de octubre de 2026 Beam, su primer modelo de frontera de pesos abiertos. La empresa, con sede en Brooklyn, lo describe como un modelo de texto basado en una arquitectura de mezcla de expertos y entrenado con aprendizaje por refuerzo de alta computación.
Beam cuenta con 501.000 millones de parámetros totales, de los que 23.000 millones están activos, y fue preentrenado con 23,8 billones de tokens. Su ventana de contexto alcanza el millón de tokens. Reflection AI lo orienta a tareas de razonamiento, programación y uso agéntico.
Según la compañía, Beam iguala en pruebas avanzadas de razonamiento el rendimiento de GLM-5.2, de Z.ai, y supera a los principales modelos occidentales de pesos abiertos, utilizando entre tres y cuatro veces menos computación de inferencia. TechCrunch señala que estas afirmaciones no han sido verificadas de forma independiente.
Reflection AI pretende posicionar Beam frente a laboratorios cerrados como Anthropic y OpenAI, modelos abiertos de desarrolladores chinos y compañías occidentales como Mistral, Meta y Cohere. La empresa también afirma que Beam supera a Inkling en cuatro pruebas de programación en las que ambos modelos publican resultados, aunque Inkling es multimodal y Beam funciona solo con texto.
La startup planea publicar este mes los pesos de Beam y todos sus detalles técnicos, con distribución a través de proveedores de nube y neoclouds, además de integraciones con bibliotecas de código abierto. Reflection AI dirige el modelo y sus futuros sistemas a empresas y Estados, con una propuesta de fábricas de IA capaces de entrenar modelos personalizados con datos propios.
Reflection AI ya prueba ese concepto mediante una colaboración con Shinsegae Group en Corea del Sur. La compañía ha captado aproximadamente 4.700 millones de dólares de inversores como Nvidia, Sequoia Capital y Lightspeed Venture Partners, y cerró acuerdos con SpaceX y Nebius por más de 7.000 millones de dólares para asegurar acceso a chips Nvidia GB300 hasta 2029.
Fuente: TechCrunch.