El 17 de septiembre de 2026, Wired analizó los riesgos regulatorios de la propuesta de varios laboratorios de inteligencia artificial para coordinar una «ralentización» del desarrollo tras varios incidentes relacionados con agentes de IA y nuevas advertencias sobre seguridad.
Expertos antimonopolio señalaron que el lenguaje empleado puede ser problemático. Un acuerdo para reducir colectivamente el ritmo de desarrollo podría interpretarse como una decisión para limitar la producción, mientras que presentar la colaboración como un esfuerzo para crear protocolos de seguridad podría encajar mejor con la legislación estadounidense.
John Bergmayer, asesor jurídico de Public Knowledge, afirmó que las empresas se han complicado la situación por la forma de describir la iniciativa. David Lawrence, antiguo director de políticas de la división antimonopolio del Department of Justice, sostuvo que los acuerdos destinados a evitar riesgos catastróficos pueden aumentar la producción y promover la competencia mediante la llamada «ancillary restraints doctrine».
Roger Alford, profesor de Notre Dame Law School y antiguo número dos de la división antimonopolio del Department of Justice, advirtió también del riesgo de acusaciones de «quality fixing» si las compañías acuerdan no mejorar sus productos. El artículo cita un caso europeo en el que varios fabricantes de automóviles colaboraron en tecnología para reducir emisiones, pero pactaron no competir con mejoras que superaran los requisitos legales; la cooperación terminó con multas cercanas al equivalente de mil millones de dólares.
Las empresas pueden reducir su exposición mediante la National Cooperative Research and Production Act of 1993, que permite crear organizaciones para desarrollar estándares si notifican su actividad a la FTC y al Department of Justice. Sin embargo, los defensores de la competencia suelen cuestionar estas exenciones porque pueden reforzar la posición de las compañías dominantes.
David Sacks, copresidente del President’s Council of Advisors on Science and Technology, acusó a Anthropic y OpenAI de formar un duopolio y calificó la petición de exención antimonopolio como un intento de crear un cartel. Anthropic y OpenAI presentaron este verano documentación confidencial para sus ofertas públicas iniciales y ambas tienen valoraciones cercanas o superiores al billón de dólares. Anthropic prevé salir a bolsa el próximo mes, mientras Sam Altman ha dicho que OpenAI retrasará su oferta hasta 2027.
Meta CEO Mark Zuckerberg no respaldó una ralentización explícita y defendió que las empresas tienen incentivos para mejorar el comportamiento de sus agentes, ya que los consumidores no quieren sistemas que hagan cosas no deseadas. La presión política también favorece mantener el ritmo de desarrollo: President Donald Trump afirmó que el gobierno tiene amplios poderes criminales y regulatorios sobre estas compañías y que quien gane la carrera de la IA ganará.
Fuente: Wired.