El 12 de octubre de 2026, Amazon informó de que su flota supera el millón de robots, desplegados en sus centros logísticos para apoyar la preparación y el envío diario de decenas de millones de pedidos con entrega el mismo día o al día siguiente.
La mayoría de estas máquinas son robots móviles con ruedas que trasladan estanterías con productos hasta los puestos de trabajo. El sistema Sequoia coordina grupos de robots y, según Amazon, puede identificar y almacenar artículos hasta un 75 % más rápido. Los modelos Hercules y Titan recuperan los módulos de inventario, mientras que Proteus puede desplazarse cerca de personas y otros objetos gracias a sus sensores.
Amazon también utiliza el conjunto de modelos de IA DeepFleet para anticipar posibles atascos y coordinar el tráfico de los robots. Además, la compañía está aumentando el uso de brazos robóticos para recoger artículos, clasificar paquetes y colocarlos en carros o sobre robots móviles.
El director financiero Brian Olsavsky afirmó en julio que Amazon esperaba más que duplicar este año su flota de brazos robóticos. Scott Dresser, vicepresidente de Amazon Robotics, situó su número actual en varios miles. La empresa anunció asimismo nuevas fábricas en Austin, Texas, y Greenwood, Indiana, para producir más robots.
Amazon sostiene que la automatización reduce la carga de las tareas con mayor riesgo de fatiga y lesiones. Sin embargo, investigadores y grupos de defensa laboral advierten de que los robots colaborativos pueden trabajar físicamente junto a los empleados y marcar el ritmo de las operaciones. La compañía contaba con más de 1,5 millones de trabajadores a tiempo completo y parcial según su informe anual de 2025.
Fuente: Ars Technica.