OpenAI alertó al FBI después de descubrir un dispositivo de grabación oculto en una de las salas de conferencias ejecutivas de su oficina de San Francisco. La empresa informó del hallazgo el 13 de octubre de 2026.
El empleado, identificado por los fiscales federales como el ciudadano saudí Abdulrahman Alfozan, fue despedido y detenido el 9 de octubre, aproximadamente una semana después de que OpenAI encontrara el dispositivo. La compañía indicó que utilizó sus modelos internos de inteligencia artificial para analizar el aparato.
Según OpenAI, el dispositivo contaba con cifrado avanzado, funciones de monitorización de audio y un mecanismo para transferir datos diseñado para eludir controles. La empresa afirmó que no tiene indicios de que Alfozan accediera o extrajera indebidamente pesos de modelos, código fuente o datos de clientes.
La Fiscalía del Distrito Norte de California acusó a Alfozan de utilizar un dispositivo electrónico para interceptar comunicaciones orales. Los fiscales señalaron que el aparato estaba conectado a un puerto USB situado en la parte trasera de un televisor y que una cámara instalada por OpenAI habría captado al empleado cuando miraba detrás de la pantalla.
El director del FBI, Kash Patel, afirmó que el objetivo era capturar comunicaciones sensibles sobre la tecnología de superinteligencia de OpenAI. Alfozan se enfrenta a una pena de hasta cinco años de prisión si es declarado culpable.
Fuente: TechCrunch.