Pinal divide el diseño en dos etapas. Su módulo T2struct convierte la descripción textual en un esquema estructural lineal, mientras que SAProt-T utiliza ese resultado junto con el texto original para construir la secuencia de aminoácidos. El sistema se entrenó con secuencias procedentes de tres bases de datos, información estructural predicha por AlphaFold y etiquetas sobre las funciones de las proteínas.
Para evaluar la herramienta, los investigadores le pidieron diseñar cuatro tipos de proteínas, entre ellas una fluorescente y dos enzimas. En la prueba basada en GFP, Pinal generó 50.000 candidatos que fueron filtrados por métodos computacionales hasta seleccionar 29 para su fabricación en E. coli. Solo uno mostró fluorescencia. Los autores consideran que la tasa debe interpretarse teniendo en cuenta que el proceso descartó diseños parecidos a proteínas fluorescentes conocidas.
Fuente: Ars Technica.