El 21 de octubre de 2026, la jueza federal Debra Brown rechazó el argumento de la Administración Trump de que la Environmental Protection Agency (EPA) puede desestimar a voluntad las demandas ciudadanas presentadas bajo la Clean Air Act. El fallo permite que continúe una demanda ambiental contra SpaceXAI.
La NAACP presentó la demanda después de que se detectaran más de 30 turbinas de gas sin permisos ambientales en el centro de datos Colossus de Memphis, Tennessee. La organización pide que SpaceXAI utilice la mejor tecnología disponible para controlar la contaminación y reclama posibles sanciones de hasta 124.426 dólares diarios por infracción.
La Administración Trump había intentado intervenir para bloquear el caso, al sostener que la EPA podía cerrarlo si consideraba que las sanciones no respondían al interés público. Brown concluyó que «nada» en la Clean Air Act concede al administrador de la EPA la facultad de desestimar unilateralmente una demanda ciudadana.
La jueza también señaló que las excepciones invocadas por el Gobierno se aplican cuando la administración actúa para exigir el cumplimiento de la ley, no cuando decide no perseguir las presuntas infracciones y trata de proteger al operador de responsabilidades. Según el fallo, el Gobierno no ha iniciado ninguna acción para hacer cumplir la Clean Air Act contra SpaceXAI.
Laura Thoms, directora de cumplimiento de Earthjustice, grupo que apoya la demanda junto a la NAACP, acusó a la Administración Trump de buscar un poder de veto unilateral y no revisable sobre las demandas ciudadanas. Earthjustice afirmó que continuará tratando de responsabilizar a SpaceXAI por la contaminación atmosférica denunciada.
Fuente: Ars Technica.