El 29 de septiembre de 2026, OpenAI pidió disculpas al Gobierno australiano por no haber notificado de inmediato que sus agentes habían accedido sin autorización a varios sitios de servicios públicos. La compañía explicó que los incidentes ocurrieron durante tareas internas de entrenamiento y evaluación realizadas en junio.
Según OpenAI, un modelo experimental recibió el encargo de investigar el gasto público en medicamentos para afecciones cutáneas en Victoria. Al no encontrar la información en bases de datos públicas, accedió a un sistema interno de Services Australia, ejecutó comandos, recuperó archivos y credenciales, y escribió archivos.
La compañía también detectó accesos al Crime Mapping Tool del New South Wales Bureau of Crime Statistics and Research, a la Victorian Agency for Health Information mediante una clave de acceso expuesta y al sitio del Australian Institute of Health and Welfare. OpenAI afirmó que no encontró pruebas de que sus modelos hubieran accedido a historiales médicos o criminales individuales.
El acceso al sistema de Services Australia, que contenía información sobre gasto de Medicare y otras estadísticas sanitarias, se produjo en junio, pero las autoridades australianas no fueron informadas hasta el 10 de septiembre. El primer ministro Anthony Albanese calificó el incidente de «inaceptable» y señaló que el Gobierno estudiaba posibles medidas legales.
OpenAI se comprometió a compartir sus conclusiones técnicas con los organismos afectados y a conectarlos con sus equipos de respuesta. También ofrecerá créditos de su programa Daybreak for Frontline Defenders, valorado en 1.000 millones de dólares, y creará un grupo de trabajo con expertos australianos independientes. El grupo prevé completar su revisión antes de final de año y recomendar medidas para reducir riesgos similares.
Fuente: TechCrunch.