El 14 de octubre de 2026, Anna Goldie y Azalia Mirhoseini, fundadoras de Ricursive Intelligence, explicaron en TechCrunch Disrupt cómo su startup desarrolla sistemas de IA para automatizar y acelerar el diseño de chips.
La tecnología genera diseños, aprende de cada iteración y mejora las siguientes versiones. Según Goldie, la demanda de capacidad de cómputo podría multiplicarse por 10.000 en los próximos cinco años, por lo que la empresa busca aumentar la eficiencia de los chips, los centros de datos, el ancho de banda, las obleas y las fábricas de semiconductores.
Las fundadoras sostienen que la IA está encontrando distribuciones poco convencionales que pueden superar a los diseños tradicionales. AlphaChip, un sistema desarrollado anteriormente por ellas, creó una disposición circular de componentes con forma de rosquilla que inicialmente sorprendió a los ingenieros, pero terminó funcionando.
Ricursive Intelligence también está optimizando chips completos en lugar de dividirlos en decenas de bloques pequeños. Este método permite generar patrones complejos, incluidos diseños con forma de onda, y podría facilitar la creación de chips personalizados para aplicaciones como el espacio, la realidad aumentada y virtual o la computación biológica.
Goldie afirmó que reducir el tiempo de diseño de meses o años a aproximadamente una semana haría viable producir chips para un abanico más amplio de usos y mejorar su eficiencia energética. Fuente: TechCrunch.